El queso mahones es de forma cuadrada y se elabora con leche de vaca. Es de forma cuadrada, y color amarillo como la mantequilla y se presenta en varias formas de curación, necesitando para un queso tierno, entre 21 y 60 dias, y para un semicurado, de dos a cinco meses. Desde 1985 tiene denominación de origen, y esta protegido por un consejo regulador.
El queso tierno es de color amarillo, y requiere de 21 a 60 dias de curación. El queso semicurado necesita de 2 a cinco meses, y es de color naranja. El queso curado requiere de tiempo superior a los cinco meses, es mucho más duro y el sabor muy fuerte (ideal con uvas).
También se conserva cortado a taquitos y envasado en aceite de oliva
Actualemente la elaboracion es industrial, aunque la forma artesanal aun se conserva, cuajando la leche con hierbas y envolviendo el queso en un paño blanco y fino que se moldea hasta que queda compacto y con la forma cuadrada deseada.
Miércoles, 8 de Abril del 2009 / Autor:
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El Gin Xoriguer es ginebra elaborada a partir de vino de uva y aromatizada con enebro, y es uno de los licores más característicos de Menorca.
Se origina en el siglo XVIII, cuando los marineros y soldados británicos que durante ese tiempo estaban en la isla debido a la dominación britanica. En Menorca no se conocia la ginebra, pero a la demanda de los marineros, pronto comenzaron a producirlo imprortando bayas de enebro.
En el siglo XX, el menorquin Miguel Pons crea el famoso Gin Xoriguer, y su peculiar botella se ha convertido en un simbolo menorquin.
Una variante del Gin Xoriguer es la “Pomada”, ginebra con limonada.
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Las avarcas menorquinas son el calzado tradicional de Menorca.
Es una sandalia que tenia la suela de caucho (ruedas viejas), y el empeine y la cinta del talon en piel marron.
Antiguamente erá un calzado de pobres, que solo usaban los jornaleros, aunque actualemente se ha convertido en un calzado para todas las clases sociales, que destaca por su sencillez, comodidad y frescura en los calurosos dias de verano.
En las modernas avarcas ya no se usa rueda usada, que era sumamente rigida, sino cauchos más comodos, que imitan el dibujo de un neumático, algúnas tienen plantillas anatomicas, y se usan pieles blandas, de muchos colores, y también telas y rafias con decoraciónes muy variadas como las sargantanas, flores, marquitas y cualquier tipo de dibujo alegre.
Este tipo de calzado es muy popular en todo el archipielago balear durante los meses de verano, e incluso S.M la Reina Sofia y las pequeñas infantas las utilizan en sus vacaciones mallorquinas.
Miércoles, 8 de Abril del 2009 / Autor:
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Los vinos de Menorca tienen denominación de origen geográfica Illa de Menorca, y son vinos elaborados con las variedades blancas Chadornnay, Macabeo, Malvasia, Moscatel, Parellada y Moll, y en tintos Cabernet Sauvignon, Merlot, Monastrell, Syrah y Tempranillo. Algunos de estos vinos son Binifadet, Hort, Sa Cudia y Sa Forana
Miércoles, 8 de Abril del 2009 / Autor:
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Menorca es, de las islas baleares, la más variada en cuanto a historia se refiere. Tiene restos de la época pretalayótica, pobladores que desembarcaron en la isla en el segundo milenio antes de Cristo, de los que se conservan las navetas (de gran variedad).
Hacia el 1400 antes de Cristo llega el segundo desembarco de pobladores que constituirán la cultura talayótica, con restos como las cuevas de Son Bou, Forma, Calascoves (donde podemos encontrar aún, en el techo, la salida natural para el humo de los hogares de los ocupantes más recientes) y Son Morell.
De culturas posteriores encontramos restos de fenicios, griegos y cartaginenses (cerámicas, bronce, ánforas, sellos y monedas), quienes establecieron en Menorca un importante puerto de comercio en el Mediterráneo.
En el 123 antes de Cristo llegaron los romanos, quienes se establecieron hasta el año 902, dejando el legado cultural más importante.
Finalmente, la isla será conquistada por los musulmanes, que pasan a depender del Califato de Córdoba en el año 903; en 1230 los habitantes ya pagan los tributos al rey catalana-aragonés Jaume I (en Mallorca), con lo que el poder de los árabes queda muy debilitado.
En 1287 se reconquista la isla por parte de los cristianos. El reino de Aragón, con el rey Alfonso III al mando, desembarca en el puerto de Mahón y arrincona a los musulmanes en el Castillo de Santa Àgueda, en Ferreries, donde se rendirán. Queda restaurado el cristianismo. En 1293 la isla pasará a formar parte del Reino de Mallorca. Las tierras de Menorca se irán repoblando con los cristianos que ayudaron en la conquista, a quienes se les regalan las tierras. Llega a ser un importante centro comercial por la producción de lanas, telas y navíos.
Durante el siglo XVI (1535), con el monopolio del comercio de América, los reyes de España, más preocupados en el otro lado del territorio, dejan descuidado el Mediterráneo, quedando expuesto a todo peligro. Los turcos, con Barbarroja al frente, saquean la ciudad de Mahón, y en 1559 a Ciutadella (en este momento, en auge de construcciones de torres defensivas, se construye el castillo de Sant Felip).
El siglo XVII fue un período de sucesivas hambrunas y sequías, seguido de malas cosechas, además de una peste que asoló gran parte de la isla entre 1615 y 1652.
En el siglo XVIII hay un acontecimiento que marca a Menorca como diferente del resto de las islas Baleares: al morir el rey Carlos II en España sin sucesión, había nombrado como sucesor al príncipe Felipe V, de la familiar de los Borbones (Francia). Este hecho dejaba descontentos a los Habsburgo (Austria), gobernantes hasta ahora. La Corona de Castilla, que apoya al rey francés (con su posible fusión con Francia) inicia una guerra civil con la corona de Aragón, que apoya a los Habsburgo. Un final inesperado (el aspirante Habsburgo es nombrado emperador de Alemania, retirándose de la aspiración al reinado de España), convierte a Felipe V en rey, aunque para ello debe renunciar al futuro trono francés, asegurándose así las potencias europeas de la no unión entre estos países. En el 1713 se firma el tratado de Utrecht, en el que, entre otros repartos, España deberá ceder Menorca y Gibraltar al gobierno británico. A pesar del revuelo que esto causa, es una época de gran esplendor económico para la isla, ya que le permite entrar en “Europa”.
Su primer gobernador, Richard Kane, fue inteligente y se ganó en seguida la confianza de los menorquines: acabó con los bandidos, se deshizo de las prácticas de la Inquisición, restauró el antiguo derecho menorquín. También hizo arreglar un camino entre Mahón y Ciutadella (que en la época era el mejor para ir de un lugar a otro) y favoreció la explotación del ganado bovino, que sería después la base de la economía menorquina.
A lo largo del siglo se turna la ocupación británica, francesa y española, sin llegar a cuajar demasiado ninguno de estos gobiernos.
Una pequeña tregua en 1802 entre Francia e Inglaterra (que seguían en guerra) será aprovechada para firmar el Tratado de Amiens, por el que Menorca es devuelta definitivamente al gobierno español.
Menorca comienza un proceso para recuperarse a sí misma: lengua, costumbres y tradiciones. Está abierta a los problemas que le rodean, varias oleadas de hambre provocarán la emigración de muchos menorquines hacia Argel, u otros países de Africa, e incluso a Estados Unidos (todavía hoy encontramos rastros de colonias de emigrantes menorquines en Florida).
En 1854 se inaugura la primera línea regular de navegación para pasajeros. Comienzan con pequeños talleres de calzado, que se convertirán en grandes industrias con la exportación a Cuba, y los países que colaboran en las dos guerras mundiales.
Toda esta industria decae de nuevo a principios del siglo XX. Será un duro golpe la dictadura en España tras la guerra civil (1939), cuando Franco prohíba toda lengua fuera del castellano, prohibiendo en este caso el catalán en todos sus ámbitos. El desarrollo turístico de los años 1690 y 1970 no llega a Menorca, quien con su economía basada en la agricultura, ganadería e industria, parece autoabastecerse.
Pero no conseguirá que toda su historia desaparezca, ya que es algo que subyace en sus tierras. Con la restauración de la democracia, se creará en las Comunidades Autónomas sistemas de auto-gobierno (ayuntamientos, Consell Insular, Govern de la Comunitat Autònoma junto al Consell de Mallorca, Ibiza y Formentera). En 1983 se constituye el Consell Insular de Menorca, aunque su sede no se presenta hasta el 2002. Este Consell está situado en Mahón. A nivel local, coordina los servicios municipales para asegurar la asistencia y cooperación jurídica, económica y técnica de los ocho ayuntamientos existentes en cada municipio; a nivel autonómico, ejerce de intermediario entre las competencias de Baleares que se le atribuyen (cultura, deportes, turismo, salud, medio ambiente, carreteras…)
Ya en 1993, Menorca fue declarada Reserva de la Biosfera por la UNESCO, y patrimonio de la Humanidad, con más del 40 por ciento de la isla protegida legalmente, contando con una reserva natural y una reserva marina (Es Grau). Todo ello hace que en la isla podamos disfrutar tanto de la belleza de sus playas y costas, como de excursiones, paseos a pie, a caballo, en barca… sin olvidar la cantidad de recintos arqueológicos, cuevas o monumentos, sus fiestas populares, su historia y tradiciones, su gastronomía… todo un legado de milenios de historia que hacen de Menorca una isla con su propia identidad.
Viernes, 16 de Mayo del 2008 / Autor:
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Los que más predominan son los de comida autóctona (comida típica menorquina, pescado y marisco), aunque están abiertos a todo tipo de cocina multicultural y multinacional, con la demanda de los turistas en los meses de verano (cocina mallorquina, catalana, gallega, vasca, andaluza; alemana, británica, italiana, india, china, japonesa, argentina, griega, marroquí, mejicana, americana… Debido a la gran demanda, son todos, desde el más humilde hasta el más ambicioso, de una excelente calidad.
Destacamos algunos de los restaurantes de los municipios según el tipo de cocina:
COCINA TRADICIONAL (pescado, marisco, y platos típicos):
MAHON: C’an Nito (C/ Moll de Llevant 15; telf. 971 365226), Jardí Marivent (C/ Moll de Levan 314; telf. 971 369801), La Minerva (C/ Moll de Levan 87; telf. 971 351995), Pilar (C/ des Forn 61; telf. 971 366817); Rocamar (C/ Cala Fonducho 32 Villacarlos; telf. 971 365598), La tropical (C/ de sa Lluna 36; telf. 971 360556).
ALAIOR: Club San Jaime (Urb. San Jaime Son Bou; telf. 971 372787).
CIUTADELLA: Casa Manolo (C/ Marina 117; telf. 971 380003), Las Terrazas (Avda. Asunción - ; telf. 971 382158), Ca’s Quinto (Plaza de Alfonso III 4; telf. 971 381002).
FORNELLS: Ca’n Miquel (Paseo Marítimo; telf. 971 376623), Es Cranc (C/ Escuelas 29; telf. 971 376442), Es Pla (C/ Pasaje des Pla; telf. 971 376655), Es Port (C/ Gumersindo Riera 5; telf. 971 376644), Reclau (Urb. Playas de Fornells; telf. 971 376778), S’ Ancora (Paseo Marítimo 7-8; telf. 971 376670).
ES MERCADAL: Ca’n Aguedet (C/ Lepanto 30; telf. 971 375391), Recomendamos por experiencia propia los caracoles con cangrejos y el arroz de la tierra.
Es Molí des Racó (C/ Vicario Fuxá 53; telf. 971 375392), Ca n’Olga (Pont de na Macarrana s/n; telf. 971 375459), Jeni (C/ Mirada del Toro 81; telf. 971 375059).
OTROS TIPOS DE COCINA:
MAHON: Gregal (C/ Moll de Levant 306; telf. 971 366606, especialidad en cocina griega) o el Taj (C/ Sínia d’es Muret 23; telf. 971 354070 y 971 351422, especialidad en comida india).
CIUTADELLA: Al Capone (C/ Dormidor de ses monges 4; telf. 971 386358, especialidad en comida italiana), El Comilón (Plaza de Colón; telf. 971 380922, especialidad en comida francesa).
Viernes, 16 de Mayo del 2008 / Autor:
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La gastronomía de Menorca está vinculada a la historia que ha vivido. Hay, por un lado, una cocina medieval, ya sea con influencias árabes o catalanas; por otro, la influencia de la cocina inglesa y francesa, más refinada y que cuenta con el cultivo en la isla de productos de América. También muchas de las recetas fueron llevadas desde Menorca hasta otros países como Inglaterra o Francia, como la famosa salsa mahonesa (mayonesa).
- Como platos de influencia árabe encontramos el postre “cuscussó”, citado en el libro de caballerías Tirant lo Blanc, de Joanot Martorell. Parece ser una variante dulce del alcurcuz, todavía reconocido en la España musulmana y en el norte de Africa.
- De influencia catalana-aragonesa encontramos recetas como las empanadas de anguila, el arroz seco con dátiles, la olla de judías, las cebollas rellenas, los huevos con queso o menestra de macarrones.
También desde esta época, destaca sobre todo el queso menorquín, también conocido como mahonés, a pesar de que se fabrica en toda la isla. Ya en la Edad Media los reyes catalanes procuraban que el queso no faltara en sus despensas, y que comercializaban a través del puerto de Mahón. Debido a la dedicación a la ganadería extensiva de vacuno tenemos estos productos artesanales de muy buena calidad, y reconocidos en toda Europa. El queso lo encontramos tierno, semicurado, curado o añejo según su grado de maduración, pero siempre exquisito al paladar. Puede ser acompañado de frutas como las uvas, o dulce de membrillo, y con él se elaboran muchas de las recetas especialidad de la isla. Se presenta siempre en piezas cuadradas con los bordes redondeados, y muestran marcas de los lienzos en los que se envuelven cuando se elaboran artesanalmente. Desde 1985 tienen denominación de origen.
También platos de pescado fritos o al horno, como el mero con tocino, los salmonetes con salsa de hígado, los calamares rellenos, el mero con salsa de grevi…
No debemos olvidar, que el elemento típico menorquín por excelencia es el pescado, dado su constante contacto con el mar. Platos de los más apreciados son la caldereta de langosta o sepia o calamar al horno con patatas.
- Con la llegada de los ingleses encontramos recetarios donde se ensalzan las frutas menorquinas como las uvas, higos, moras, almendras, limones, naranjas (sus variedades del siglo XVIII de Sevilla y de China), el membrillo, níspero, higo chumbo… de todas las que hacían excelentes mermeladas o confituras.
La salsa de grevi (o caldo concentrado de buey) se aplica a todo tipo de platos, como las judías tiernas. Son propios los guisos de carnes a base de ternera, cerdo, cordero o conejo. También es típico el plato de perdices con col, o los caracoles con mahonesa.
Cabe destacar platos como las espinacas menorquinas a la inglesa, el pudding de berenjenas y cebollas, el pastel de conejo, el guiso de cola de buey, la “brandada” de bacalao.
También hay en abundancia, cerdo, del que son típicos todos los productos que de él podamos elaborar: de la matanza (de origen medieval) la sobrasada, el cuixot, la carn-i-xuia…
En repostería destaca la ensaimada, muy diferente a la mallorquina, aunque las dos son de origen oriental. La menorquina tiene forma de “turbante”.
Hay también empanadillas (o cocarrois) de achicoria silvestre (cama rotja), los amargos de almendra, hueso de albaricoque o bellotas avellanadas, los bizcochos de matafaluga, los “carquinyolis” hechos de almendra, azúcar, huevos y harina, los crespells de anís o las crespallinas (variantes de éstos), las tortas, la coca de boniatos, de pimientos, de albaricoques, de chicharrones, de almendra, de manteca…
También son muy típicas las galletas, de tradición tanto marinera como inglesa. Destacan las galletas de Alaior, las de chicharrones, las de matalahuga, las de patata, y mantecados. También los “mostatxins”, “paciències”, “rosquets”, “crespellets” y pastelitos de aguardiente.
También es típico el helado de higo chumbo, el de naranja y limón.
En cuanto a la bebida, es típico el gin, ginebra que se prepara con las fórmulas británicas del siglo XVIII utilizando además algunas hierbas típicas de la isla para la destilación (bayas de enebro). Se puede mezclar con miel (gin-i-mel), con limonada (pomada), o con una corteza de limón y sifón (pellofa). Su presentación es ya en sí particular, en botellas de cristal simulando las antiguas tinajas de barro. Destaca la marca Xoriguer, situados en el puerto de Mahón.
También el licor de rosas, de origen Griego y báltico, que se remonta a las familias que habitaron la isla cuando pertenecía la gobierno inglés.
El “calent” (caliente), bebida también artesanal que combina hierbas, anís, canela, vino y azafrán. Hay que calentarlo antes de tomarlo, y suele ser típico en las fechas navideñas.
Aunque en otros tiempos fue una gran elaboradora de vinos, la isla ahora no cuenta con esta producción (se reduce al uso casero de pocas familias).
RECETA DE CALAMARES A LA MENOQUINA
INGREDIENTES para 4 personas: 4 calamares medianos, 3 huevos, ajo y perejil, pan rallado, 1 litro de leche, ¼ de litro de nata, ¼ de almendras, harina, maizena.
COMO SE PREPARA: Se limpian los calamares y se separa el cuerpo de los tentáculos. Éstos últimos se pasan por la picadora y se fríen en una sartén unos 20 minutos. Una vez fritos, se les añade un huevo crudo, ajo y perejil, una pizca de pan rallado y sal y se remueve todo hasta que se haya formado una pasta uniforme.
Una vez hecha la pasta, se rellenan los calamares y se cierran con un palillo. Se rebozan en harina y se fríen hasta que se ven dorados.
En una cazuela de barro se añade leche y se hierve a fuego lento. Se añaden los calamares y se deja calentar durante otros 20 minutos. Por último, añadimos un poco de maizena para espesar el conjunto.
Viernes, 16 de Mayo del 2008 / Autor:
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Tal vez así podamos entender poco a poco el carácter isleño, el carácter menorquín. Una isla reduce el espacio vital de forma increíble, las relaciones personales se reducen a un corto ámbito, perdemos en ocasiones la noción del tiempo. El carácter isleño es muy tranquilo, sin prisas.
Políticamente, Menorca es la isla más progresista, más conservadora, quizá porque no se ha sometido al auge de construcción al que está acostumbrado Mallorca, e incluso Ibiza. Menorca es diferente al resto de islas Baleares. No hay edificios altos (están prohibidos por ley), apenas hay montañas (siempre hace viento), y el espacio verde ocupa la mayor parte de la isla. Su condición de reserva Natural la hace diferente, ecologista, concienciada con los problemas del Medio Ambiente.
Encontraremos mucha artesanía, muchos comercios humildes, artesanos, que son además nacionalmente reconocidos, e incluso internacionalmente, como el calzado.
De norte a sur encontramos también enormes diferencias. Geológicamente, pertenecen a períodos históricos distintos: el Norte, la Tramuntana, de tierras y arenas más claras, mediterráneas, húmedas y más afectada por los fuertes vientos que visitan la isla durante todo el año, sin refugios (excepto Fornells), abrupta, rocosa, con playas de piedra y acantilados; mientras que el Sur, el Migjorn, es más cálido, más resguardado del viento, con aguas tranquilas, con playas de arena.
Hay quien dice que los dos tópicos más frecuentes de Menorca son dos: la piedra y el viento, omnipresentes en la isla. Este último incluso condiciona el carácter de los menorquines del norte, quienes más lo sufren. Es un viento fuerte y persistente que puede causar fuertes migrañas e incluso alteraciones psíquicas o de conducta.
La piedra también está presente en toda la isla, y de todas las formas posibles, siempre trabajada por la mano del hombre, desde cercos o paredes en las casas, pavimentos, cabañas para el ganado, hasta las construcciones megalíticas que caracterizan el paisaje menorquín: los “talaiots”, torres solas o en poblados, monumentos de planta cuadrada o circular, con compartimentos separados empleados quizás para funciones diversas (defensa, habitación, culto, almacén…), mesas (o “taules”), monumentos cuya función es todavía un enigma, grandes piedras en forma de T, las “navetes”, parecidas a un casco de nave invertido y cuya función, al parecer, era funeraria. Por todo ello hay quien dice que Menorca es un museo al aire libre.
De este a oeste, dada su historia, quien vive en Menorca debe escoger vivir entre Ciudadela o Mahón, lo que supone atenerse a grandes diferencias internas:
Mahón, lo moderno, lo más práctico, actual capital de la isla y centro administrativo, de aire colonial gracias a la presencia en la isla de los ingleses, quienes trataron de alejar de Ciudadela a sus nuevos habitantes (lejos del clero y la nobleza de Ciudadela), abierto al mundo gracias a su importante puerto (por el que lucharon todas las generaciones históricas vistas hasta ahora, dado su lugar estratégico para el comercio),
En Mahón encontramos construcciones como la Mola, en la entrada del puerto, que fuera de enorme importancia años atrás, y que hoy en día es aún un espacio estratégico con instalaciones militares; el pueblo de Villacarlos (o George Town, como se llamaba durante la ocupación inglesa), una pequeña urbanización al pie de las murallas, donde un día se alzó el fuerte militar Sant Felip, que acabó siendo derribado en las constantes luchas entre españoles, franceses e ingleses del siglo XVIII (1785). Hoy conocido como Es Castell, en lengua balear; Encontramos también The Golden Farm (la casa dorada), una finca bien conservada, con paredes rojas, gracias a las cuales nace una de las más tópicas leyendas del puerto de Mahón: la apasionada historia de amor entre el almirante Horace Nelson, héroe de batallas como Abukir o Trafalgar, quien residía en este puerto con su amante Lady Hamilton.
Ciutadella (o Ciudadela), lo tradicional, lo clásico (aristocrático), lo inalterable, una red de estrechas callejuelas de carácter defensivo en la Edad Media (al estilo de Córcega, Malta…) donde todavía se celebran fiestas medievales, como la más conocida en Menorca y que supone una ocupación hotelera del cien por cien en la isla, ya que nadie se la quiere perder: las fiestas de Sant Joan, con el paseo de caballos por es Born; la Catedral.
La rivalidad entre Mahón y Ciutadella es muy antigua, histórica. Son muchas las bromas entre los habitantes de ambas ciudades, algo recíproco, una en cada punta de la isla, la distancia máxima, 40 kilómetros que hacen la distancia, para un menorquín, un abismo.
Aunque quien prefiere mantenerse neutral puede elegir pueblos como Es Mercadal o Alaior, donde la tranquilidad y la naturaleza son parte de su encanto.
Es curiosa la lengua propia de Menorca, un catalán-“menorquizado” con fuertes influencias árabes, inglesas y francesas
Todas estas diferencias se amplían al resto de islas Baleares. De hecho, ya en textos romanos encontramos la diferencia entre las islas Gimnasias (mayores, Menorca y Mallorca) y las Pitiusas (menores, Ibiza y Formentera). Y entre ellas, encontramos diferencias ya nombradas, como su carácter progresista, naturalista, ecologista, con carreteras rudimentarias… de quien defiende una “zona verde”. Es una isla más independiente, que vive de la agricultura, ganadería e industria, e incluso de la pesca, con poca comunicación con las islas Ibiza y Formentera. Es una isla más independiente, que no necesita del turismo tanto como el resto de las Baleares para sobrevivir.
Viernes, 16 de Mayo del 2008 / Autor:
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FIESTA DE NUESTRA SEÑORA DE GRACIA: se celebran en Mahón el 7, 8 y 9 de Septiembre. Nuestra Señora de Gracia es la Patrona de Mahón. Se celebra también con el jaleo y juegos ecuestres, donde de nuevo los caballos y jinetes son los protagonistas.
Miércoles, 30 de Enero del 2008 / Autor:
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La playa de Arenal d’en Castell: se caracteriza porque, a pesar de ser grande, está ligeramente cerrada por dos pequeños montes, cortando el paso al viento, y dando lugar a otra playa más pequeña, el Macar de sa Llosa.
Miércoles, 30 de Enero del 2008 / Autor:
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Calas y Playas de Menorca / Comentarios:
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